Había
todavía dinero en el monadero y su
próxima tentación se presento
en la forma de un cartel anunciando un obra
de teatro que se daba esta mañana.
Poco después entró en el teatro.
La presentación ya había comenzado
y le parecía
que estaba completa. Pero ahí y allá
había todavía asientos libres
y a uno de ellos fue dirigido, entre mujeres
brillantemente vestidos que se había
ido ahí para pasar el rato, comer
dulces y mostrar sus roba magnífica.
Había cantidad de otros que sólo
estaban ahí para ver la pieza y la
actuación. Pero seguramente nadie
de los ahí presentes prestaba tanta
atención a su alrededor que Mrs.
Sommers.
Ella captaba todo -- la escena , los actores
y la gente en una sola impresión
y lo disfrutó. Reía y suspiraba
-- ella y la espléndida mujer a su
lado lloraban por la tragedia. Y hablaron
un poco sobre ella. Y la espléndida
mujer se secaba los ojos y se limpiaba husmeaba
un fino lienzo cuadrado, perfumado y pasó
la caja con los dulces a Mrs. Sommers.
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